Pues David, seguramente sepas más tú que yo del modo Lab porque para mí es casi un misterio. Lo uso porque he comprobado sus ventajas, pero tengo pendiente meterme en sus entresijos. Puedes ver más sobre él a nivel técnico, que no de uso, en la
web de Bruce Lindblom, que por cierto tuvo una larga discusión con el gurú del modo Lab Dan Margulis, dejando a éste un poco en evidencia en ciertos aspectos.
El modo Lab codifica de manera independiente del dispositivo (y por este motivo no tiene restricciones de color, abarca todo el espectro de colores tanto reales como imaginarios) la luminosidad separada de la información de color.
Esto tiene la ventaja de poder hacer ajustes de luminosidad sin alterar los colores, o al revés hacer ajustes en los colores sin alterar la luminosidad. Así por ejemplo en Lab se puede (de lo que considero más a menos útil):
- Aplicar enfoque sobre la luminosidad sin que se creen artefactos de color en los bordes (garantizados aunque sea a pequeña escala si se enfoca en un perfil RGB).
- Aplicar curvas o ajustes de niveles sobre la luminosidad sabiendo que ello no va a alterar los colores. Hacerlo en RGB produce un ligero desplazamiento del tono (muy reducido), pero grandes cambios en la saturación a poco que la transformación sea potente (una curva agresiva). Ojo que en ocasiones esa ganancia de saturación es deseble, pero es bueno saber cuándo y porqué se produce. Y usar el modo de fusión luminosidad NO es equivalente a trabajar en Lab. En él se mantendrá estrictamente el tono del modelo HSB/HSV, pero también habrá alteraciones de saturación solo que de signo diferente a las obtenidas en el modo de fusión Normal.
- Realizar reducciones del ruido de color sin alterar la luminosidad. El ojo percibe con mucha menos definición el color que la luminosidad de los píxeles, por lo tanto podemos engañarle aplicando cambios en la croma sin que él detecte una pérdida de nitidez.
Como desventaja, en modo Lab seguimos contando con 16 bits por canal para codificar la información. Cuanto más amplia es la gama de colores de un perfil, menos suaves son los degradados entre unos tonos y otros y más alto el riesgo de posterización. Si Lab hemos dicho que es un modo que abarca todos los posibles colores, será también el más delicado en este sentido. Por ello las conversiones de RGB a Lab y vuelta a un perfil RGB en Photoshop han de minimizarse porque cada cambio de modo supone una conversión de los datos internos que hace perder muchos niveles tonales.
Yo en particular lo uso
siempre para enfocar las imágenes, y
alguna vez para aplicar curvas sobre el canal Luminosidad. Suelo preferir curvas RGB en modo de fusión Normal. A ver si otros se animan a contar sus experiencias.
Un saludo.